Calidad: conservando las medidas higiénicas para su preparación y obteniendo alimentos de mejor calidad para la alimentación del niño.
Frecuencia: el niño debe comer tres veces al día: desayuno, almuerzo y comida, al igual que tomar dos refrigerios entre las comidas, tales como: frutas, leche, pan o mazamorras.
Constancia: según su edad, ésta varía de lo más blanco a lo más consistente, tales como: puré, papilla, compota, machacados y en trocitos.
Amor: es el momento para la construcción de valores, tales como: el diálogo, la paciencia y compartir. No actuar con enojo ni gritos.







