1). La leche materna fortalece el sistema inmunológico contra afectaciones comunes de la infancia, así como gastrointestinales y respiratorias.
2). La lactancia ayuda a un correcto posicionamiento de la lengua, al buen desarrollo de la musculatura de la boca y promueve que el paladar del bebé adquiera la forma correcta.
3). La leche materna contiene ácidos grasos que son esenciales para el desarrollo cognitivo.
4). Tienes efectos, más allá del periodo de la lactancia, disminuyendo el riesgo de padecer en la edad adulta: hipertensión arterial, diabetes, colesterol alto, obesidad y leucemia.
Amamantar y trabajar: ¡hagamos que sea posible!







